Historias cotidianas, de aquí,
hoy y siempre

 

Y esa noche… luego de haber comprometido mi Palabra al ser humano con el que me encaminaría de por vida en el Tiempo, lo vi por primera vez en un paseo por Barranco. Parado como estatua esperando a que alguien depositara una moneda para que lo echara a hablar una de sus mágicas historias creadas por el infinito de su imaginación y la velocidad de su verbo. Nos conto una espectacular, una de príncipes y castillos. Pero en medio de su narración no sé porque imaginaba que lo vería otra vez y que en esa ocasión estaría escuchando una historia mía.

Creo que deben haberlo visto… no?, de no ser así?, miren bien la foto… pues en algún momento lo conocerán. Hace casi 4 años y medio conocí a este personaje que por un Nuevo Sol me dejo claro el significado de La Palabra en El Tiempo.

A fines del 2008 era un tiempo donde prácticamente tenía demasiadas cosas en contra, con una relación destruida además de una suerte de encrucijadas que se presentaron en el camino de mi vida. Una de ellas como siempre en lo laboral. Recuerdo que al final de un largo proyecto y habiendo tenido el mejor personal de soporte técnico a mi cargo, compuesto de personas que se desgarraron por el servicio. Me toco ingresar a la oficina del Gerente de Proyectos y Servicios que tomaría la nueva administración y que dejábamos mis compañeros y yo, pues en esa oficina se definiría que recursos humanos se conservarían…

-          Toc toc (puerta)

-          Adelante, Pasa por favor!

-          Buenas noches Señor.

-          ¿Qué tal?, mira vamos a llevar la conversación directo al grano. En realidad no vamos a contar con tu apoyo en esta nueva etapa del proyecto. Así es que no requerimos de tus servicios.

-          Correcto Señor me queda claro. Gracias y buenas noches.

Di media vuelta y Salí.

Esa fue la definición más rápida de mi vida, en lo que a entrevistas respecta. Solo tomo 25 segundos.

Al poner mi pie izquierdo fuera de esa oficina dije en voz baja las siguientes palabras – “Ojala le dure el proyecto y su trabajo Señor”.

Ya fuera de la oficina y bajando las escaleras fui pensando y recordando una anécdota de hace mucho tiempo…

Habiendo terminado mis estudios de computación buscaba empleo en el difícil 1998. Sin éxito aún, se me presento una oportunidad en un colegio llamado Independencia de San Isidro. Recuerdo que mi entrevistador era muchísimo más joven que yo, me comento con mucha soberbia que había ingresado a 2 universidades. Facultad de Ingeniería en una y Facultad de Ciencias en otra y no sabía por cual se decidiría, además me mostraba los resultados en las primeras páginas web que publicaban las universidades de aquí. Mis ojos lo visualizaban en esos viejos monitores CRT, si esos anchos hacia atrás. Esta persona había implementado un centro de cómputo completo con Internet y Pc’s interconectadas entre sí. Además enseñaba computación a los niños y jóvenes de ese centro de estudios. Mi conocimiento no llegaba a ese nivel. Era justo el momento en donde la transición de las comunicaciones y la integración con la nueva tecnología hacían la mixtura que hoy, que como se tratase de destapar una botella gaseosa utilizamos. El mismo al continuar con la entrevista y realizar preguntas de conocimiento a mi persona pudo ver que no calificaba para el puesto, mi experiencia era pobrísima y no tenía el expertise que él poseía.

Me retire de allí derrotado, pero me propuse que tenía que trabajar en mí mismo y salir adelante, “Habrá algún día que nos crucemos…” – me dije mentalmente.

El tiempo pasó y me hizo lo que soy hoy. Pasado los años, tuve la oportunidad de jefaturar un servicio importante para una compañía de comunicaciones y porque no decirlo la más grande del Perú.

En una ocasión entrevistando a personal para puestos de Soporte Técnico en un proyecto específico. Tenía muchos postulantes, eran técnicos muy competentes y con experiencia, claro esto según su hoja de vida. Pero en la rueda de mis preguntas no se desenvolvían muchos de ellos con pleno conocimiento y denotaban falta de experiencia. Recuerdo que al revisar mi laptop y entrevistar al postulante numero 15 me causo admiración, la versatilidad de esta persona y su conocimiento eran admirables. Pero al ver su hoja de vida la única experiencia que tenía en sistemas era la de un centro de cómputo en un colegio, cuando le consulte si tenía experiencia en redes mas grandes me respondió que no. Sorprendido me decía a mí mismo “Tiene los conceptos claros… porque no salió de trabajar de ese colegio para algo mejor”. Al lanzarle la pregunta me respondió que se mantuvo en ese colegio para solventar sus estudios universitarios, la verdad que esos años noventas fueron los peores. La inseguridad laboral ocasionaba estos fenómenos. El entrevistado era egresado en ciencias y su experiencia en sistemas la había obtenido en un laboratorio de cómputo en un colegio llamado Independencia de San Isidro.

¿Increíble no?, el tiempo se había encargado de tener la oportunidad de ‘entrevistar’ a mí ‘entrevistador’ algunos años después. Para su mala suerte este había perdido su último empleo en una conocida firma de laboratorios químicos y que lamentable hasta ese momento no conseguía trabajo en su carrera, como alternativa a sus 25 años postulaba como personal de Soporte Técnico y en esta ocasión a quien tenía al frente haciendo las preguntas era a mi persona. Creo que por conocimiento hubiese ingresado, pero su experiencia hacia ver a su centro de computo del colegio donde paso trabajando algunos años, como la red de tres computadoras con la que jugaba en casa. En esa ocasión mi entrevistado no califico para mí.

… luego de terminar de recordar esta anécdota y saliendo de la empresa que se encargaría del proyecto que dejaba. Puedo decir que afortunadamente en el tiempo pude mantenerme laboralmente activo y mi palabra condeno a mi entrevistado.

Hace unos días acabo de enterarme que la empresa en donde trabaja este Gerente de Proyectos y Servicios quien me despidió de su oficina en 25 segundos, tuvo un desliz administrativo y quebró, entre otras cosas inexplicables. En ese momento me dije mentalmente “La Palabra tiene más potencia que El Tiempo”.

Ayer sábado decidí caminar con mi soledad por el parque de Lima. Casi al atardecer y cuando las luces artificiales nos dan luz para no accidentarnos, pase por la pileta central. Si esa que la Republica China donó al Perú el siglo pasado. Cuando de repente veo una silueta con un traje seudo luminoso, rostro encapotado y con mascara. Su figura estaba iluminada por el poste que daba luz en esa zona y con una pose singular sujetaba en su mano izquierda una lata que decía: “Te narro un cuento por un Nuevo Sol”.

Primero le tome la fotografía que ven.

Luego me acerque a echarle una moneda.

El sonido de ‘La colaboración’ activo sus  fantásticos movimientos, se quito la máscara y con su voz de narrador me dijo:

- ¿Qué historia deseas escuchar…? (en ese ratito pensé “¿Una de Vaqueros…? No, mejor una de mujeres….” je, je, je)

Me acerque a él cautelosamente y le hable despacito:

-  Quien contará la historia en esta ocasión seré Yo.

Y le conté las anécdotas que acabo de escribir.

Saben, me prometió el mismo narrarlas para los que le colaboren con un Nuevo Sol.

Finalmente me quedo tranquilo y sé que mis Palabras seguirán en el Tiempo, pero ahora por este curioso narrador.

Y como siempre me despido diciendo: Ya habrá Tiempo y Lugar.

No es cierto… mi querida ‘A.’..?

Comments

  1. Mon 06th Feb 2012 at pm 12:08

    Muy buena historia. La difundo en Twitter y Facebook. Te comento en privado. Saludos! 

    Reply
  2. pedro
    Thu 09th Feb 2012 at am 2:31

    Buena Muy buena historia ….. El tiempo como un reloj pero asi pasan las cosas !

    Reply
  3. Jlo
    Sun 12th Feb 2012 at pm 11:49

    Como dijo el Gran sabio, guru, erudito, letrado e ilustrado ‘Manuel’… “Las cosas pasan… por que tienen que pasar….” ja ja ja ja!,  saludos. 

    Reply

Add comment

Copyright © Ricardo Granda 2010, All Rights Reserved
Powered by WordPress